La startup texana Last Energy recauda 100 millones de dólares para mini reactores nucleares que alimentan la IA.
La startup texana Last Energy ha recaudado 100 millones de dólares para construir e instalar minirreactores nucleares para centros de datos de IA. La empresa tiene previsto fabricar unidades modulares que suministren energía estable y libre de carbono cerca de los clústeres informáticos. La financiación respalda la producción en fábrica, el desarrollo de las instalaciones y los acuerdos con los clientes, con el objetivo de garantizar la fiabilidad las 24 horas del día ante el aumento de la demanda de los centros de datos. El entrenamiento de la IA, que consume mucha energía, sobrecarga las redes eléctricas, por lo que las empresas buscan un suministro más limpio. Last Energy ofrece tiempos de construcción más cortos, componentes estandarizados y costes predecibles en comparación con las grandes centrales nucleares. La empresa se centra en acuerdos de suministro de energía privados que evitan los cuellos de botella de la red y se adaptan a la carga de los centros de datos. Los contratos suministrarían energía dedicada in situ a las nuevas granjas de servidores globales. Los inversores apuestan por que la energía nuclear de última generación pueda afianzar la próxima ola de crecimiento de la IA en todos los mercados.
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