El argentino Javier Milei aboga por la legalización de «empresas no humanas» dirigidas por IA y sin ningún tipo de regulación
Argentina está haciendo una apuesta legal sorprendente por la inteligencia artificial. El presidente Javier Milei publicó un artículo de opinión en el Financial Times en el que presenta a Argentina como un refugio para los gigantes tecnológicos, y se compromete a permitir que la IA se desarrolle libremente «sin la mano letal de una regulación prematura y mal entendida». Los tres pilares de su marco son el compromiso de mantener la IA sin regular, la creación de «una nueva categoría de sociedad en la legislación argentina: la sociedad no humana», y un tipo impositivo bajo para las empresas. Si se aprueba, la iniciativa otorgaría personalidad jurídica a las «empresas no humanas» gestionadas exclusivamente por IA, y crearía además la figura jurídica de las organizaciones descentralizadas. Los expertos jurídicos afirman que esto convertiría a Argentina en el primer país del mundo con una legislación de este tipo, lo que permitiría a los agentes de IA ejecutar operaciones, celebrar contratos y mover fondos de forma independiente —con su propia personalidad jurídica y responsabilidad limitada, sin necesidad de que haya un humano detrás de ellos—. El Congreso argentino está sopesando la primera ley del mundo para sociedades no humanas, mientras Peter Thiel se traslada a Buenos Aires y Milei corteja a las empresas de IA con una desregulación radical. Políticos y expertos en tecnología han expresado su preocupación por las implicaciones, advirtiendo sobre entidades de IA que operan sin regulaciones y con bajos impuestos. Los críticos argumentan que crearía una «impunidad programada: beneficios humanos, daño social y responsabilidad trasladada a las máquinas».
¿Por qué Inbenta?

