Alphabet acaba de hacer historia. El gigante tecnológico superó por primera vez los 4 billones de dólares de capitalización bursátil, consolidando su posición como la segunda empresa más valiosa del mundo. El auge se produce tras un periodo de dudas por parte de los inversores, ahora disipadas por el potente impulso de la inteligencia artificial. Un factor clave es el acuerdo histórico con Apple, que utilizará la IA Gemini de Google como base para su próxima generación de Siri. Esta asociación proporciona a Alphabet una ventaja de distribución sin igual. Más allá de la IA, el servicio de entrega con drones Wing de Alphabet ha anunciado una importante expansión con Walmart, con la que prevé ampliar sus operaciones a otras 150 tiendas. La valoración refleja la gran confianza en la capacidad de Alphabet para monetizar las nuevas tecnologías.