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Historia del motor de búsqueda: de las fichas a la IA del chatbot

Una de las mejoras más importantes logradas por Internet es la capacidad de encontrar respuestas a casi cualquier cosa, y casi de inmediato, gracias al motor de búsqueda. ¿Cómo evolucionamos desde los días de las fichas hasta los chatbots con Inteligencia Artificial?

¿Cómo las personas encontraron respuestas antes del Internet?

Incluso algunos de nosotros, lo suficientemente mayores como para recordar una vida previa a la web, luchamos por recordar cómo hicimos nuestros deberes, verificamos la ortografía correcta o resistimos la tentación de hacer esas preguntas que no nos atreveríamos a cuestionar en voz alta sin la relativa seguridad de un buscador como Google.

Y sin embargo, de alguna manera los humanos lograron existir antes de que se creara la World Wide Web en 1989. Desde entonces, la búsqueda ha mejorado exponencialmente hasta el punto en que un chatbot personal para ayudar con nuestras tareas más rutinarias, se está convirtiendo en realidad. Pero, ¿cómo llegamos a este punto?

 

Antes del Internet:

La búsqueda fue mucho más laboriosa y, en muchos casos, ni siquiera se habría llevado a cabo antes de que se crearan los motores de búsqueda.

Las tarjetas de índice se popularizaron por primera vez por Carl Linnaeus para clasificar a más de 12 mil especies de plantas y animales. En los años posteriores a su idea, las bibliotecas comenzaron a confiar en éstas para indexar sus colecciones.

Eventualmente, las bibliotecas se decidieron por el Sistema Decimal de Dewey que organizó todos los libros por tema, autor y título, proceso que todavía se encuentra en las bibliotecas al día de hoy.

 

El primer motor de búsqueda:

Con la invención de Internet llegó el primer ejemplo de lo que estamos familiarizados hoy. Pero no fueron Google, Yahoo o Ask Jeeves los primeros en presentarnos un concepto completamente nuevo.

Archie fue escrito en 1990 por Alan Emtage e indexó todas las listas de archivos de tantos servidores FTP públicos como sea posible, esto para permitir a los usuarios encontrar y descargar expedientes disponibles públicamente.

Si bien no estaba a la par con la tecnología de búsqueda disponible de la actualidad, sin duda era mejor que la alternativa de boca en boca.

 

El directorio web:

Durante un tiempo, fue considerado como el motor de búsqueda más importante de Internet, pero esa etiqueta no se ajusta realmente a las primeras versiones de Yahoo. De hecho, se creó como un directorio de sitios web que dependía de los humanos para resumir portales con descripciones breves y organizados por categorías.

Creado en 1994, Yahoo se hizo tan popular que los editores demoraron la publicación de sus portales para garantizar que se incluirían. A pesar de los avances en la búsqueda, el Yahoo Directory logró sobrevivir hasta 2014, cuando cerró definitivamente.

 

El primer webcrawler:

1994 también vio el lanzamiento del primer webcrawler, llamado apropiadamente WebCrawler. Fue el primero en indexar páginas enteras y se hizo tan popular que en un momento dado no se pudo usar durante el día.

 

Búsqueda con lenguaje natural:

Un motor de búsqueda al que Google debe mucho, Altavista fue un pionero en muchas de las técnicas de exploración en línea que todavía utilizamos en la actualidad.

En particular, en 1995, Altavista se convirtió en el primer motor de búsqueda en incorporar el lenguaje natural. Entre otros logros, también proporcionó la primera base de datos de investigación de texto completo de la web, permitió la examinación en varios idiomas e incluso de páginas traducidas.

El alejamiento de Altavista de una búsqueda simplificada hacia un portal web más complejo, finalmente desapareció a medida que los usuarios acudían en masa a la emergente Google.

 

Google:

Lo que finalmente nos lleva al abuelo de todos. El éxito de Google se puede atribuir a muchas áreas, pero su mayor punto de venta es su famoso algoritmo que fue capaz de ceder en fracciones de segundos a los resultados de búsqueda más relevantes en comparación con sus competidores.

En 1996, cuando Larry Page y Sergey Brin lanzaron BackRub, el precursor de Google, se dieron cuenta de que su algoritmo sabía qué página web era la mejor para un tema basado en enlaces acumulados y, lo que es más importante, citas de los sitios web más autorizados. Fue este enfoque, en la relevancia de un portal de Internet, lo que hizo que Google fuera tan popular.

 

Motores de búsqueda semánticos:

Si bien Google fue capaz de proporcionar al mundo las respuestas de búsquedas al instante, las empresas todavía estaban luchando para hacer lo mismo en sus propios sitios web.

El Semantic Search Engine de Inbenta se creó por primera vez en 2010 y pudo comprender la intención del buscador, así como el significado contextual detrás de las búsquedas de los clientes en lugar de depender de las palabras clave. Mucho de esto se debió al procesamiento patentado del lenguaje natural de Inbenta, que mejoró significativamente las tarifas de autoservicio de las empresas.

 

Reconocimiento de voz:

El concepto de computadoras que podrían entender nuestra voz había existido durante los últimos 50 años, antes de que Apple, Siri y Google lo incorporaran a la principal corriente.

Google agregó un “reconocimiento personalizado” a Voice Search en sus teléfonos Android en 2010, así como a su navegador Chrome en 2011. Su búsqueda por voz en inglés ahora incorpora 230 mil millones de palabras de consultas reales.

Un spin-off del Instituto de Investigación de Stanford se vendió a Apple en 2010, por lo que manejó a Siri y a su procesamiento basado en la nube. Irónicamente, su primera oferta fue mucho más poderosa que la versión integrada en nuestros iPhones de hoy: era más intuitiva, estaba conectada a la web y podía detectar el significado de las oraciones de forma.

 

La Inteligencia Artificial del Chatbot:

Los chatbots han existido desde que Eliza fue anunciada en 1966 como el primer “chatterbot” capaz de comunicarse con los humanos como lo haría un psicoterapeuta.

Pero ahora los agentes virtuales comenzaron a dejar su huella en el mundo de la búsqueda al proporcionar a los clientes información de todas las formas posibles en redes sociales y en los sitios web de las empresas.

Muchos de ellos funcionan con Inteligencia Artificial y procesamiento del lenguaje natural, lo que ha brindado a los usuarios una experiencia más personal al buscar: piense en un dependiente menos la necesidad de salir de su casa. Visite el chatbot de Ticketmaster (haga clic en la pestaña de ayuda en la parte inferior izquierda) para ver un ejemplo de cómo funciona ahora.

 

Un chatbot para gobernarlos a todos:

¿Cuál es el próximo paso en el mundo de búsqueda? Los chatbots ahora están comenzando a combinar el procesamiento del lenguaje natural con el aprendizaje automático para crear agentes que proporcionan altas tasas de autoservicio, y continúan mejorando a medida que recopilan más datos.

No sólo los robots se volverán más precisos, sino que pronto podremos llevar a cabo todas nuestras búsquedas, así como también cualquier transacción dentro de una sola conversación. Independientemente de si está pidiendo una pizza, comparando los mejores precios de energía o manteniéndose al día con lo último en la NBA, pronto será manejado dentro del mismo espacio digital.

Los desarrolladores detrás del motor de búsqueda Ask Jeeves podrían haber tenido un punto cuando decidieron hacer de un mayordomo la cara de su compañía. La tecnología de búsqueda está haciendo todo lo posible para adaptarse a nosotros. Continuará haciéndolo de formas que ni siquiera podemos comprender.

Inbenta es líder en procesamiento de Lenguaje Natural e inteligencia artificial para soporte al cliente, comercio electrónico y chatbots conversacionales, brindando una solución fácil de implementar que mejora la satisfacción del cliente, reduce los costos de soporte y aumenta los ingresos.

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